Mis decisiones las tomo yo

No me tomó mas de cinco minutos merodear en mi mente y encontrar un motivo; si dos de tus palabras se repelen entonces ninguna tiene las letras que quieren salir de tu mente en lugar de tu boca.
Quiero tu boca y quiero tu mente pero no quiero que a mí no me respetes.
Si aún tú quieres mi boca que así sea, pero tus malacrianzas las quiero fuera de la mesa.

Comentarios